El deseo no redime ni castiga, solo existe. Querelle por Fassbinder.
*Por Fernando Vanoli Cerca del final, el marinero protagonista, murmura sobre un muelle de Bret: “Estoy al borde de la vergüenza de la que ningún hombre se recupera / Pero sólo en esa vergüenza encontraré mi paz eterna / Estoy muy débil / He sido conquistado / Conquistado totalmente / Y mis pensamientos son tristes […]